
Hace unos días me sucedió algo bastante extraño. Una persona que yo daba por muerta, reapareció en mi vida, es bastante difícil de explicar la sensación extraña, el sabor amargo y la catarata de un montón de recuerdos, que habían desaparecido y vuelven para remover el puñal en la herida.
Se trata de mi primera novia, no fue la primera en orden cronológico, le otorgo el titulo de amor inaugural por la importancia que en su momento tubo en mi vida. Fue la primera en muchas cosas, y entre tantas cosas, fue la primera en dejarme. Me costo mucho tiempo volver a confiar en alguien después de ese mal trago y decidí darla por muerta, para poder seguir vivo. Con el tiempo fui enterrando los recuerdos malos, cosa que no es nada fácil y todos lo saben. Y de un día para el otro, después de 15 años sin saber nada de ella, sucede lo inesperado.
Hace mucho tiempo tengo una cuenta en Facebook y la semana pasada me llega una solicitud de amistad de ella, no puedo negar que sentí curiosidad y la acepte, pero de ahí viene mi sorpresa, ella me agrego como amigo en su primer día como usuario... Verdaderamente no se que pensar si quedo algo pendiente entre nosotros, jamas me entere, si ella decidió ponerle fin a las cosas.
Quizá el tiempo halla endurecido ciertas ternuras de adolecente, o quizá ya no adolezca de las mismas cosas, pero estoy seguro de que no quiero reavivar el fuego que ya una ves me quemo.
