Cuando tuve la ocurrencia de contar ciertos sueños, de esos que no son dulces, sabia que había situaciones difíciles de describir, así que necesito hacer de esto un ejercicio de imaginación colectiva. No les pido que intenten explicar los hechos y tampoco un análisis de las causas de estos, solo les pido que se los imaginen un poco.
Esto me sucedió en mis años de exilio, en una casa a la que nunca me acostumbre a pesar del mucho tiempo que viví en ella.
Después de una larga y agotadora jornada de trabajo, había llegado por fin a casa y después de realizar una gran cantidad de actividades molestas y engorrosas como bañarse, elegir ropa para hacer nada, ir al almacén a procurar la cena, cocinar, comer y por ultimo lavar los platos, decidí ver un poco de televisión ya que estaba solo en casa.
Elegí una película de policías(muchos tiros y poca puntería) con un protagonista rubio que no recuerdo si era Nick Nolte o Rugter Hauer y me acosté en un sillón de tres cuerpos tapado con un acolchado a disfrutar la velada.
Hasta aquí todo resultaba normal, pues esto formaba parte de mi rutina.
Fue entonces que comenzó la batalla entre el sueño y la vigilia, por momentos tenia toda mi atención puesta en la TV y recuerdo secuencias claras de la película y por momentos me ganaba la apuesta el sueño y sentía que los ojos se cerraban. A mitad de la película perdí la noción del tiempo y los hechos reales se mezclaron con los imaginarios.
Al abrir los ojos vi al protagonista de la película correr en persecución de alguien, escuchaba una voz que decía "detente ahí", pero lo curioso es que la voz venia de la calle, en ese momento tuve la sensación de que la TV se alejaba de mi, cerré los ojos y entonces volví a la oscuridad y el silencio.
En otro intento por despabilar, abrí los ojos y escuche otra vos que me hablaba, me decía que ya era tarde, entonces vi una figura parada delante de la TV que no pude reconocer. De un salto me senté en el sillón y mire a todos los rincones de la habitación... estaba solo en casa?
A mitad de la noche desperté y la casa estaba en silencio, de alguna manera la TV se había apagado y decidí que era mejor dejarme llevar por el sueño que averiguar por que demonios la TV estaba apagada.
Y fue ahí donde tubo lugar uno de los sueños mas extraños de mi vida, fue quizá el sueño mas breve pero el mas intenso.
Desperté exaltado en el sillón, con esa extraña sensación de que se hace tarde para ir a trabajar. Por la ventana entraban rayos de sol de un color rojizo, estaba amaneciendo, me puse de pie, de espaldas al sillón y se me ocurrió prender la TV para ver la hora, al darme vuelta y llevar mi vista hacia el sillón, valla sorpresa, me vi a mi mismo acostado en el sillón, dormido profundamente. En ese momento me invadió el miedo desperté nuevamente y me senté en el sillón, al girar la cabeza me vi de nuevo fuera de mi, esta vez permanecí en silencio unos segundos obserbandome, cerré los ojos con fuerza y tuve la sensación de desvanecerme, de sentirme liviano, de apagarme.
Al despertarme estaba transpirando, sentí el corazón latir con fuerza y mire a alrededor, todavía era de noche, la TV seguía encendida y el protagonista de la película corría en persecución de alguien mientras gritaba "detente ahí"...
En ese momento mil cosas pasaron por mi mente, recordé un dicho popular que dice “ Quien sueña con su muerte, no despierta” y sentí que había escapado, que había ganado una batalla en una guerra que ya esta perdida.
Así que decidí dejar la realidad en sueños y seguir con el sueño de estar vivo.

