No es una casualidad, hoy se cumplen 30 años de este error y quizás esto es simplemente un daño colateral.
No es pura coincidencia que el cuento con que abro juego tenga como argumento la vejez.
En ningún momento me advirtieron de que se trataba todo esto de la vida, conozco muy poca gente que tiene en claro las reglas de juego y de lo poco que aprendí me sirve para refutar ciertas creencias. La vida no es maravillosa, no es agradable darse cuenta que uno no esta creciendo, simplemente envejecemos y lo único que tenemos asegurado es el fin. Los hechos de la vida no merecen revancha, esto es efímero y perdemos demasiado tiempo buscando ganar tiempo, buscando segundas oportunidades, perdiendo oportunidades reales, imaginando falsas oportunidades.
Solo basta imaginar el final, de aquí en mas se que va a pasar (hasta cierto punto). Pueden variar ciertos hechos como la salud, la fortuna o los amores. Van a suceder los años hasta llegar a estar nuevamente cara a cara con la muerte, y en el lugar que ocupaba el miedo, ahora reina la curiosidad.

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